Los términos éxito, confiabilidad y tiempo parecen bastante claros a primera vista si pensamos en un proceso de búsqueda. Sin embargo, no siempre nos detenemos a pensar en ello.
Cuando realizamos una búsqueda, queremos rápidamente encontrar un resultado confiable que nos permita alcanzar exitosamente nuestro objetivo. El problema es que muchas veces no se logra un equilibrio entre estos elementos: la búsqueda se hace muy extensa para alcanzar lo que buscamos, encontramos datos poco fiables surgidos de blogs, diarios, revistas del corazón o similares, o bien terminamos por desechar la búsqueda sin haber encontrado ESO que buscábamos. También puede haber combinaciones de estos tres!
Para evitarlo, requiere que pensemos en la definición de esos tres parámetros y particularmente qué representan para nosotros en nuestra búsqueda concreta.
Primero, aunque parezca una nimiedad, tenemos que saber con cuánto tiempo contamos, no sólo para realizar la búsqueda sino para... leer los resultados! Si tenemos un hora, una tarde, un día o una semana, seguramente el proceso de búsqueda será diferente y mientras más claro lo tengamos aprovecharemos mejor el tiempo buscando, ordenando y trabajando con los resultados. Si tenemos dos horas disponibles y dedicamos una y media a buscar (lo cual es por demás factible) debemos contemplar que tendremos muy poco tiempo para chequear, indagar o procesar cada uno de los resultados y es probable que no nos alcance el tiempo para revisar todo, con lo cual habremos realizado trabajo de búsqueda en vano.
Segundo, la confiabilidad del dato. Este es un parámetro que depende enteramente de la naturaleza del proceso en que se realiza la búsqueda, si se trata de un artículo para una revista científica, una búsqueda bibliográfica para un examen o la confección de un ejercicio para realizar en la clase. Tener presente qué niveles de confiabildad necesitamos nos ayuda a limitar el universo de búsqueda según nuestro interés, pues a veces los blogs pueden proveer información muy útil en el trabajo académico y en ocasiones estorbar el proceso de búsqueda de material científico. Con revistas de divulgación puede suceder lo mismo.
Tercero, el éxito también es algo que definimos nosotros. Aunque no siempre se considere así, el éxito se dará en la medida en que consigamos alcanzar los objetivos propuestos... ¡por nosotros! Aquí está la cuestión que muchas veces yo mismo paso por alto. ¿Cómo definimos esos objetivos? ¿Están claros? ¿Cuándo se alcanzará el éxito? ¿Cuántos y qué resultados se espera encontrar en el proceso de búsqueda? ¿Hemos seleccionado los buscadores más adecuados? ¿Aprovechamos todos los recursos online disponibles, como suscripciones pagas, etc.? Otra cuestión tiene que ver con los parámetros adecuados de búsqueda, la sintaxis y las palabras claves, los conectores, etcétera.
En síntesis, la propuesta a que he llegado con este ejercicio reflexivo es a la necesidad de repensar los elementos del proceso de búsqueda, aún las condiciones materiales y el tiempo de que disponemos para ello. Desde ya, no creo que haya un resultado garantizado, aunque sí se puede acercar bastante a un equilibrio que colabore en el resultado final si tenemos presente cada uno de estos elementos.
Después de lo que compartimos en el curso, el diseño de un plan de búsqueda podría colaborar con el equilibrio de esta ecuación!
ResponderEliminar